aun sigo tus huellas




















Buscaba en el camino las vías
que me indicaran el sendero,
que me pusieran en tu destino,
que me apuntaran en tus deseos.

Buscaba en el camino eso
que creí haber perdido,
lo que siempre había esperado,
lo que tantas veces había deseado,
lo que nunca había tenido.

Seguía tus huellas y buscaba:
esos momentos perdidos,
esos que nunca había vivido
descubrir esos secretos escondidos;
lo correspondido; lo más deseado,
“tu amor”…de mi alma lo más esperado.

Perdido en el camino sin fin
donde al final no te he concebido,
donde caminando mis penas suprimí;
por pensar en que el al final tu estarías
que en verdad eras mi destino.

Caminé siendo peregrino
cargando mis penas
como cruz en el calvario,
mis tristezas, mis nostalgias
como piedras mis desgracias,
sin ser correspondido,
siendo con el tiempo mal herido
sin olvidar mí pasado...
aquel real pasado de un futuro esperado..
donde aun sigo tus huellas..

Te alejas con el viento.



Desvela mi sueño cada mañana
los rayos del Sol que se asoma en la ventana.
levanta mi espíritu, mi ser  inconsciente
al soñar contigo.

En tus brazos incoherentes, la realidad
ahoga cada noche la frigidez del alma mía
con el calor volcánico  que expulsa
tu cuerpo estupefacto y desnudo de éste otoño triste.

Me basta  solamente con el roce de tus labios
idealizado en el aire para acomodar estos deseos míos.
Me basta, solamente  que me mires o me pienses
de una manera u otra para soñar contigo. (aunque allí no exista).

Qué daría de manos abiertas,
por contar  todo  aquello que he percibido
en  sueños.
Qué más dar sino tengo nada que ofrecer
y me regocijo  en los instantes que tengo para sentirte
al venir con el viento.


A pesar que eres la realidad de otra boca,
otros ojos, de otros brazos, aun hay tiempo;
La esperanza es larga todavía.

Al despertar, los rayos del sol
disipan rápidamente tu imagen que pregunta
dónde te haré realidad.
y le contesto a tu silueta desmembrada por el viento:
  -¡No se!... cuando deje de soñarte.

Lo que permanece detrás de las sombras.




















Noche o día eso no importa,
la razón es que siempre está ahí,
mutis callada y sola
sabiendo que es y seguirá
siendo sombra.

Nunca se ha dejado ver,
pero si ha permitido su presencia,
en cada momento que se hace sentir
trae consigo dolor y consecuencias.

Detrás de las sombras persiste ella,
de un día o noche callada,
andando con quien se sienta solo
abatido y errado.

Así siempre llega o siempre ha estado ahí,
esperando el momento preciso,
para hacerse sentir  de entre la sombra.

Otra oportunidad

Calma mi dolor para siempre y acéptame como tuyo,
mata el amor que por ti mi alma siente
no desperdicies  el momento 
deja en casa  guardado tanto orgullo.

He tratado de curarme  las heridas viejas 
y si no fueran por las nuevas eso casi intento,
pero siempre llegas. te sientas en mis ojos 
ríes en mis labios
y  en mi respiro te robas el momento.

Intacta queda mi mirada entre tus ojos
y aun así ignoras lo que siento,
te indispones de ver y no entiendo por lo turbio
que significa aquellos gestos.

No es amor pero aún te siento,
aunque tiempo ha pasado ya,
hoy es el día que aún te pienso.

Lo admito, culpable  he sido de esta intolerable desgracia
y tu no ayudas cuando marchas, arrastrando la esperanza.

Retardado en el tiempo estoy,
obsesionado de cerca tenerte
me aferro a momentos perdidos
antes de no tenerte y perderte.


tankas

Son las palabras
de mí ser peregrino,
que olvida aun.
Caminos recorridos
mas allá de la luz.


prolonga tu ida,
persistir; y recuerda
aquellas caídas.
Que tenías al recorrer
esas sendas de espinas.




No dejes caer
tu orgullo nuevamente,
por las angustias.
Y sigue el camino que
encontrarás bienestar.

Haiku encadenados





Sos peregrino,
que hoy sigue el camino
del gran olvido.

Ese camino
que hoy les deja huellas
al corazón

que ha quedado
mutilado de recuerdos
y cicatrices

muy difíciles
de borrar por ser hechas
sin tal razón.